Crítica del nuevo programa de Joaquín Reyes: Retorno a Lilifor, la esperpéntica vergüenza de los lunes en Antena3. 

Joaquín Reyes como Lady Gaga en Retorno a Lilifor
Joaquín Reyes como Lady Gaga en Retorno a Lilifor

Es cierto que el verano es el tiempo reservado por las cadenas de televisión para emitir programas menores. Pero, ¿se merecía el espectador algo como Retorno a Lilifor?

Lo que vimos aquellos que asistimos atónitos al estreno de Retorno a Lilifor no fue un programa adecuado para el prime time, aún menos un espacio cómico, y desde luego no un espectáculo del que nadie pueda sentirse orgulloso. Ver a Joaquín Reyes pataleando en el suelo, mientras se dedica a improvisar un absurdo diálogo sin sentido sobre cosas que sólo él (y otros “gañanes”) puede alcanzar a entender, es tristemente penoso.
El sentimiento de vergüenza ajena invade al espectador que, incómodo por lo esperpéntico del show, se revuelve en su asiento, invitado (y casi obligado) a cambiar de canal en busca de algo más divertido, interesante o digno de ser emitido en la noche del lunes.

Toda la culpa fue de Antena3

Nadie puede culpar a Joaquín Reyes de haber hecho lo que ha hecho. Porque, ¿acaso no es “eso” lo que siempre hace el cómico?

[quote_box_center]¿Acaso no es “ése” el humor desprovisto de gracia y sentido que tanto caracteriza a Joaquin Reyes?[/quote_box_center]

Asi pues, a quien sí podemos (y debemos) culpar es al “gañán” que decidió llenar las noches de los lunes de bochornosa y vergonzosa “mamarrachada humorística”, dándole a Retorno a Lilifor el inmerecido honor de borrar la sonrisa al espectador. Porque, lo creas o no, Retorno a Lilifor surgió como suplica de Antena3 al grupo chanante: “Dijimos que volveríamos a hacer sketches, nos lo pidió el canal y no tuvo que suplicárnoslo”, afirmaba Joaquín Reyes.

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Mientras me tomaba un café en Central Perk decidí seguir los pasos de Superman y ser periodista (la otra opción era dedicarme a salvar el mundo, pero eso no deja mucho tiempo libre para ver películas). Un día, buscando Hogwarts, se me hizo tarde y acabé en el Jack Rabbit Slim´s. Intenté hacer un plano secuencia del lugar, en plan 'Uno de los nuestros', pero me acordé de que ya lo habían hecho. No me pasarían estas cosas si tuviera una Tardis o una máquina del tiempo. Aunque si tuviera que elegir un medio de transporte escogería el DeLorean de McFly (llamadme clásica). Salvo que quisiera conquistar el mundo, ya que en ese caso me haría con la Estrella de la muerte. Quizá así por fin podría hacerme con uno de los fresisuís de 'Los Simpson'.

12 COMENTARIOS

  1. Me pregunto qué es lo que esperabais. Como bien dice la autora no deja de ser el mismo programa que hacían hace 10 años; si no os gustaba entonces no va a hacerlo ahora siendo todos una década más viejos y rancios. La hora chanante y muchachada nui siempre cosecharon discretos resultados de audiencia, pero enorme éxito en internet. Tiene su público pero no en la pantalla catódica, donde solo triunfan los formatos más convencionales y rígidos, sobre todo tratándose de humor.

    Restringid vuestros categóricos comentarios a opiniones personales, pues solo os representais a vosotros mismos. Esta gente ha tenido una enorme influencia en la cultura y vocabulario en este país, y quizás ni seais conscientes de ello. Leyendo vuestros comentarios se diría que sentais cátedra y transmitís una posición mayoritaria; afortunadamente la masa que consume televisión no siempre es reflejo de la totalidad de la sociedad. Este es uno de esos casos. Tened más amplitud de miras.

  2. es un horror de programa, circo o parada freak, no me creo que a alguien (salvo a los interesados) les guste algo tan espantoso…

  3. A mi me parece un tipo de humor posmoderno y absurdo muy guay. Hay un montón de elementos de la cultura pop de los ochenta, la impostura en el arte contemporáneo todo ello mezclado con el vocabulario popular de mi tierra y humor básico e infantil que nadie se atreve a poner en televisión. Lamentablemente en un siglo en el que creemos que vivimos la mayor de las libertades, la televisión es más políticamente correcta y menos librepensante que nunca. Antes se podía burlar la censura. Pero hoy en día existe la peor censura de todas y es la que imponemos nosotros mismos.

  4. Pues si es un programa que lo ve gente y que ha influido, vosotros si que sois unos gañanes que vais de críticos pro y no tenéis ni idea, iros a ver intereconomia

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