Crítica y tráiler de la nueva temporada de Orange is the new black, la serie de Taylor Schilling que enamora a todas.

El cast de "Orange is the new black"
El cast de “Orange is the new black”

Weeds, Breaking Bad, Dexter, y en menor medida The Client List, fueron las precursoras.

Ellas rompieron las cadenas con las que la a menudo hipócrita audiencia americana condenaba la delincuencia y la violencia en televisión. Y no es que antes no hubiera dichos elementos en pequeña pantalla (véase C.S.I., o Corrupción en Miami), es que estos eran sólo emitidos en régimen de libertad condicional. Es decir, el ejercicio de estos en las mencionadas series debía de ser condenado, y en ningún caso llevado a la práctica por los protagonistas.

¿Pueden ver la novedad? Ahora narcotraficantes (Walter White) e incluso asesinos (Dexter) son presentados como los auténticos héroes americanos, tipos capaces de todo para proteger a sus familias. Por supuesto, estos han de respetar ciertos códigos (salvaguardar la integridad de sus familias u orden social). Y, ¿a dónde me lleva esto? a The orange is the new black, una serie que no sería posible sin los mencionados Walter White, Dexter o Nancy Botwin.

El avance

Porque, lo reconozca o no, y tras esa ñoña máscara de drama feminista al estilo Los Soprano, la serie busca la simpatía del espectador con unos personajes hirientemente cuestionables. El problema, la edulcorada rebeldía y anodino empeño en describir la vida pasada de las inocuas reclusas que acompañan a Piper Chapman (Taylor Schilling), en vez de centrarse en la subversiva experiencia de ésta en prisión (flashbacks junto al divertido Jason Biggs incluidos).

Así pues, y en vista de lo acontecido, recomiendo la privación de emisión de la serie hasta que ésta sea capaz de reconducir su aptitud hacia senderos más cómicos. Hasta entonces, la pena seguirá siendo no reír.

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