Crítica de Silicon Valley, la nueva The Big Bang Theory y parodia sarcástica de Steve Jobs y el mundo de la informática.

El cast principal de la serie Sillicon Valley, en su peculiar zona de trabajo
El cast principal de la serie Sillicon Valley, en su peculiar zona de trabajo

Erlich o Steve Jobs 2.0

Logotipo de "El flautista", o "Pied piper", nombre ficticio de la empresa de los chicos de Silicon Valley
Logotipo de “El flautista”, o “Pied piper”, nombre ficticio de la empresa de los chicos de Silicon Valley

Aunque de formas pretenciosas, la nueva sit-com geek se muestra superior a la media e infinitamente mucho más divertida que la comatosa The Big Bang Theory. Esta última, vergonzoso referente e icono freak del universo geek.

Directa, llena de ingenio, irreverente, incorrecta, desvergonzada, Silicon Valleyse ríe de todo y todos. Los personajes, la trama, los sketches, la jerga, los referentes… todo cuanto compone la genial obra está diseñado para parodiar y glorificar a unos personajes acostumbradamente marginados en las ficciones: “los empollones repelentis”, cerebritos asociales y reprimidos que sueñan con un mundo de bitse interactuaciones sociales vía on line, necesitados de experiencias digitales y capaces de reír durante horas con sus particulares bromas y referencias freaks.

Las 5 razones por las que creer en Silicon Valley

  1. Erlich, insurrecto y demencial genio y vudú ocasionalmente poseído por el espíritu de Steve Jobs.
  2. La relación amor odio de Dinesh y Gilfoyle, delirantemente divertida.
  3. El carácter paródico y crítico con el que la serie se ríe de marcas como Apple, Microsoft y, sobre todo, de sí misma.
  4. Por su espíritu desvergonzado e incensurable en pro de las risas.
  5. Porque es la alternativa inteligente a la ahora bobalicona The Big Bang Theory.

The big beep theory

Sí, estamos ante una serie de frikis. Y no hablo del típico freak simpático y bienintencionado, hablo del rarito y reprimido social, el que se vanagloria de inventar nuevas aplicaciones con las que hacer de este un mundo mejor, el que se vende al mejor postor, el que busca la inspiración en setas alucinógenas, el que crea una compañía de mil millones de dólares y decide llamarla “El flautista”. Como detalle, para los más frikis se recomienda una visita a la web oficial de la compañía Pied Piper (“El flautista”, en castellano).

Pequeño placer culpable que no querrás confesar

Nuevo logotipo de “Pied Piper”

Hablo, en definitiva, de la versión no Disney del garaje de Steve Jobs, una descocada serie de hilarantes e ingeniosas aventuras insurgentemente freakscon las que reírnos de los tipos que cambian el mundo mientras disfrutamos desacomplejada y libremente de una serie pletórica de ingenio y mordazmente crítica.

Recomendarísima e imprescindible para cualquier serieadicto, Silicon Valleyes ese pequeño placer culpable que no querrás confesar, pero que adorarás haber descubierto. Lúcida y chocantemente surrealista, la historia que narra el origen de “El flautista” es ya toda una obra de culto y relevancia geek. Brillante.

 Por cierto, ¿eres un nostáligo del eslogan antiguo (arriba), o prefieres el nuevo y sofisticado diseño doble p minúscula?

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