Tom Cruise, cuestión de dientes

Famosos antes y después de la cirugía
Famosos antes y después de la cirugía

Y por supuesto, no podía faltar el peor de todos los complejos: el de superioridad. Tom Cruise lo tiene claro: los empleados de su hogar no son dignos de mirarle a los ojos, y así lo establece el astro del celuloide, quien se pone de los nervios si algún insubordinado osa mirarle directamente. ¿Complejo o trastorno?

Pero por acabar con un toque de humor, te dejo con Will Smith y sus sorprendentes declaraciones: “Tengo unas orejas grandes y de soplillo, como Mickey Mouse. Y por eso gusto tanto a la gente”. Si bien es una afirmación algo peculiar, demuestra que un complejo puede transformarse en una virtud si uno así lo cree. ¿No te parece?

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