Crítica de Los Cazafantasmas.  ¡Repasamos y descubrimos por qué Los Cazafantasmas es irrepetible!

No temo a los fantasmas, porque sé que en cualquier momento, ante cualquier fenómeno paranormal, si de repente una horrible gárgola se asomara por mi nevera, ¡llamaría a Los Cazafantasmas!

¡Me encanta Los Cazafantasmas! La película, la serie de dibujos y hasta el merchandising; todo en ella es increíblemente irresistible. El reparto, el guión, las escenas, la trama, los personajes, los efectos especiales, y un sinfín de motivos más, la convierten en, hasta la fecha, la película más irrepetible de todos los tiempos. El siempre entrañable Dan Aykroyd y Harold Ramis son los máximos responsables de que el largometraje sea inigualable. Ellos aportan toneladas de frescura y dinamismo en un guión creado para divertir, escenas cortas en las que comprimir unos hechos que bien podrían funcionar como sketches.

Otra de las razones de irrepetibilidad es esa energía positiva y alegre que toda la película desprende escena a escena. Se les nota a todos (y no pueden negarlo) que disfrutaron con todo el proceso de creación de la cinta. La película, hecha con demostrada ilusión, posee unos personajes tremendamente irrisorios, de esos que parecen existir con el único de fin de hacernos reír. Los efectos especiales son otra de las razones por las que no se puede igualar dicha película. Son, simplemente, increíbles. No me importa si no cuentan con la sofisticada innovación tecnológica actual, o si se pudo hacer mejor o peor: simplemente me cautivan porque muestran el poder de la ilusión, ilusión por contar una historia.

Los Cazafantasmas: Mejor película de ciencia ficción Los Cazafantasmas
Los Cazafantasmas: Mejor película de ciencia ficción Los Cazafantasmas

Sin embargo, y pese a todo lo dicho anteriormente, dos cosas tengo que decir: hay un actor sin el cual Los Cazafantasmas no serían lo que son: Bill Murray. Es injusto decir que entre tanto personaje chiflado el suyo es el mejor, pero sí afirmo que es el principal, el que roba todo el carisma al resto, y el que más se echa de menos cuando no está en escena. Murray aporta a su papel esa frescura y naturalidad innatas en él, las cuales todavía no sé si son porque es un gran actor o porque tiene una asombrosa habilidad de improvisar, o más bien de tomarse todo con relativa seriedad, pero en cualquier caso, él es la clave de éxito de tan variopinto grupo de uniformados cazadores de entes. Murray consigue que esta mezcla de comedia, ciencia ficción, acción y romance (ya ven, lo tiene todo) resulte de lo más natural.

La película de una generación

Los Cazafantasmas son, en cualquier década, un soplo de aire fresco en la oferta del celuloide. Sus señas de identidad son unas destacadas ganas de pasárselo bien mientras todos y cada uno de ellos hacen lo que más les gusta, o al menos, lo que les apeteció en ese momento (ventajas y desventajas de hacer una película entre amigos). Porque podrán venir otros largometrajes, pero ninguno será tan fresco, dinámico, desvergonzado, original, y divertido como Los Cazafantasmas, la película que marcó a toda una generación, una de las pocas películas que se hizo cómo deberían hacerse todas, con ilusión y ganas, o en este caso, como les dio la gana.

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